Voz · 01:55

«Por el camino, pasando el cruce de adoquines rojos, pasando los adoquines negros que bordean el cruce y poco más allá del bache gigantesco, como rueda de camión, que ya está en los adoquines grises, escucho la frase de un viejo revolucionario.» Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

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La voz · 15:02

Será cierto que hay
que dar el brazo y la espada
a torcer,
y sonreír y callar y tragar
y dar cabriolas por el derecho
de que te dejen hablar los hijos de
y los otros hijos de. (Ya lo dicen
los estudiantes alemanes:
Padres ricos para todos.)
Puede ser, corrijo, lo sé perfectamente,
pero siempre se puede hablar por los rincones;
y en cuanto al tiempo
yo no tengo fechas,
paso las hojas cuando me aburren,
compro un calendario, si lo compro, por las fotografías,
y no marco nada en él.
Afuera es invierno o verano, como dentro,
y hay números rojos y zonas blancas o en gris.
Di-ciem-bre,
¿ya te has fijado?

— Jesús Gómez Gutiérrez



Comentarios


  1. En los rincones están las ratas y las arañas. No vamos a hablar sottovoce, sino fuerte, para que todos escuchen. La voz puede llegar a ser un arma poderosa.

    Ah, las calendas…; queda poco.

    — L. · 5 diciembre 2009, 05:07 · #

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