Inexistencia · 06:17
«Bien lejos del arte, o de lo que comunmente se entiende por tal, su reflexión sobre Waldmann desaparece ante la necesidad de extraer un número de la máquina que los expide. Es una sala enorme, en un ambulatorio. Se saca un número, en este caso el sesenta y cinco, y aguarda hasta que sale en una de las cuatro pantallas situadas sobre las ventanillas. Hoy toca esperar. No importa. Entre las cosas que debería hacer, no hay ninguna que pueda mejorar nada ni empeorar sustancialmente lo que ya está mal o es susceptible de ir a peor. Una ocasión perfecta. Para leer. Mirar. Deambular por los pasillos. Volver con el autor alemán, descubierto hace poco, e imaginar sus vidas posibles.»— Jesús Gómez Gutiérrez
Comentarios
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Cuesta imaginar que se pueda desdoblar el caso de Waldmann para convertirlo en el relato de un anciano en un ambulatorio, pero lo he disfrutado hasta la última línea. Gracias, Jesus. Ya era hora de nos ofrecieras un blog.
— Dani · 18 octubre 2007, 07:06 · #
Pues me alegra muuuuuucho verte “bitacorero”. Y oiga, yo le echaba más años :-)
— lipe · 18 octubre 2007, 14:53 · #
Gracias a los dos (y a Lilian: vi tu mensaje). Se hará lo posible para que esto no sea un muermo. Pero paciencia: el barrio sigue en pruebas.
— Jesús · 19 octubre 2007, 08:57 · #