En cuestión de pasiones · 03:37

«Todavía no ha empezado la tormenta eléctrica, seguida de tromba de agua, cuando paso por el tramo de la Gran Vía que sustituyó casi toda la extensión de Jacometrezo y se llamó, alguna vez, Avenida de Pi i Margall. En el Palacio de la Música, al otro lado de la calle, retiran los cartelones de las que serán las últimas películas proyectadas y de otras más viejas que seguían debajo.» Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

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Inexistencia · 06:17

«Bien lejos del arte, o de lo que comunmente se entiende por tal, su reflexión sobre Waldmann desaparece ante la necesidad de extraer un número de la máquina que los expide. Es una sala enorme, en un ambulatorio. Se saca un número, en este caso el sesenta y cinco, y aguarda hasta que sale en una de las cuatro pantallas situadas sobre las ventanillas. Hoy toca esperar. No importa. Entre las cosas que debería hacer, no hay ninguna que pueda mejorar nada ni empeorar sustancialmente lo que ya está mal o es susceptible de ir a peor. Una ocasión perfecta. Para leer. Mirar. Deambular por los pasillos. Volver con el autor alemán, descubierto hace poco, e imaginar sus vidas posibles.»
 Sigue en La Insignia.

— Jesús Gómez Gutiérrez


Comentarios

  1. Cuesta imaginar que se pueda desdoblar el caso de Waldmann para convertirlo en el relato de un anciano en un ambulatorio, pero lo he disfrutado hasta la última línea. Gracias, Jesus. Ya era hora de nos ofrecieras un blog.

    — Dani · 18 octubre 2007, 07:06 · #

  2. Pues me alegra muuuuuucho verte “bitacorero”. Y oiga, yo le echaba más años :-)

    lipe · 18 octubre 2007, 14:53 · #

  3. Gracias a los dos (y a Lilian: vi tu mensaje). Se hará lo posible para que esto no sea un muermo. Pero paciencia: el barrio sigue en pruebas.

    Jesús · 19 octubre 2007, 08:57 · #

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La sombra de Lewites · 04:52

«Durante los dos años transcurridos, Daniel Ortega y sus aliados del Partido Liberal Constitucionalista han conseguido lo que parecía imposible: dividir más a la sociedad y agravar una situación económica que entonces ya era crítica. No es extraño que la muerte de Lewites vuelva cada cierto tiempo a la política nicaragüense.» Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

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