Recordad la máxima · 05:58
Reconozco que las manías de la pequeña izquierda, donde las bajas de zorrocotrocos (cosas de la edad) se suplen de un tiempo a esta parte con gafapastas y niños bien, son verdaderamente curiosas. Desde un punto de vista psicológico, quiero decir.
Ahí tienen la guerra de Osetia. Georgia ataca por abajo, Rusia aplasta por arriba, y entre muertos y bombardeos y lecciones de real politik tan viejas como la vida misma, esos niños entienden que los culpables son la UE y EEUU. Es lo que la tribu de los resistencialistas quiere escuchar. Una película fácil, donde el mal se presenta bajo una bandera que parece la del atleti y de paso, si encaja como si no, se mete en el mismo saco a Europa. Claro, hombre, es el malvado occidente.
Un opinador insinúa sin rubor y en un medio de comunicación nacional que el ataque de Georgia lo ordenó la OTAN (se lo habrá contado el ratoncito Pérez). A otro le parece que lo que destaca en el asunto es la rusofobia (ése es buenísimo). Al de más allá le ponen las medallas a la hipocresía, y como dárselas a Moscú y Tiflis sería muy obvio (sólo han matado personas) se las coloca a Bruselas y Washington. Uno más pide intervención (de qué tipo, quién, cómo. Si se interviene, malo; y si no se interviene, malo). Pero siempre queda algún espacio para el detalle y la finura, que aquí es rizar el rizo y ligar lo de Osetia al sí a la independencia de Kosovo.
Veamos: ¿Habría hecho Rusia lo mismo si Kosovo no hubiera conseguido el plácet para su Estadito? Sí. Porque puede, porque nadie se lo va a impedir y porque precisamente no existe ningún orden internacional con posibilidad de imponerse, sino un desorden que es más o menos multilateral en función de las zonas de influencia y del poder de los protagonistas. No confundamos lo moral y lo político como si Maquiavelo no hubiera existido. Tenemos el mundo que tenemos.
Sólo hay una pregunta que parece interesante en este asunto: por qué lo de Georgia. Pero la respuesta es facilísima. Georgia ataca Osetia por el mismo motivo que la dictadura argentina a Inglaterra o el régimen de Sadam Hussein a Kuwait. Ninguno de ellos sabe dónde vive. El nacionalismo ciega, sobre todo a los más tontos, y la historia está llena de dirigentes que se han lanzado al vacío, o peor aún, que han lanzado al vacío a sus pueblos, porque realmente creían que podían volar.
Entre tanto, colegas, recordad la máxima: que la verdad no te estropee una buena noticia. Seguid con el antiamericanismo de hace cuarenta años mientras lo pida un votante o un lector.
Madrid, 14 de agosto.
— Jesús Gómez Gutiérrez
Comentarios
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Esto sí es contundencia.
— C. · 14 agosto 2008, 18:13 · #
Pues va a ser verdad que hay que buscarles psicólogo, porque sustituyes occidente por CAOS y da que esos tíos son friquis del superagente 86.
— Javi · 14 agosto 2008, 18:29 · #
Excelente análisis. Se extraña La Insignia.
Un abrazo
— Arnaldo Pérez Guerra · 20 agosto 2008, 01:10 · #