El país y los candidatos · 4 noviembre 2007, 01:44
«Fueron varios meses de huelgas intermitentes. Los médicos protestaban contra el colapso del sistema público de salud y pedían equipos y medicamentos para atender a los enfermos. Apenas un año después, en julio de 2007, el presidente Óscar Berger declaraba: «los hospitales están mejor equipados que nunca». En ese preciso momento, las enfermeras del departamento de pediatría del Roosevelt salían con palanganas a buscar agua para bañar a los niños.
»El país se llama Guatemala; tiene uno de los presupuestos sanitarios más bajos de Centroamérica, el mayor índice de mortalidad infantil de la zona y un 51% de la población en la pobreza, entre otros detalles estadísticos. Este domingo celebra la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales. Otto Pérez Molina, del Partido Patriota (PP) se enfrenta a Álvaro Colom, de la Unidad Nacional por la Esperanza (UNE). El primero se opone a una subida de impuestos; el segundo, también. El primero ofrece mano dura; el segundo, firme. Los dos prometen reorganizar el ejército y la policía.
«Pero no todo son semejanzas, como se demuestra en los planteamientos respectivos ante la pena capital. Pérez Molina, ex general de Brigada, la defiende por convicción y porque «tiene un poder disuasivo». Álvaro Colom, civil, sólo la justifica porque «hay que cumplir la ley y la gente quiere ver ajusticiamientos». ¿Y la izquierda? Por si no lo había mencionado, Colom es lo que queda de la izquierda guatemalteca.»
Texto perteneciente a la columna América, del diario Público (España, 3 de noviembre).
— Jesús Gómez Gutiérrez
Gracias, amigo, por tua generosidade. Nesta edição, como em tantas outras, uma vez mais me concedeste uma honra que vai além de publicar em La Insignia.
Neste domingo, o jornal mais popular (1 real o exemplar) do Recife publica o artigo sobre Tropa de Elite, que publicaste em LI a semana passada. Que o sol de Olinda divida sua luz com Madrid.
— Urariano Mota · 4 noviembre 2007, 02:46 · #
¿Qué opina de las denuncias de Rigoberta Menchú sobre un fraude electoral? ¿No será que la división chapina entre Otto Fernando Pérez y Colom solamente es apariencia?
Marta
— Marta · 4 noviembre 2007, 02:58 · #
Con las denuncias de irregularidades electorales sólo cabe una respuesta: investigarlas y aclarar cualquier sospecha al respecto. Que tal o cual líder político pueda sentir la tentación de aprovechar las circunstancias para justificar sus malos resultados es cuestión aparte.
En cuanto al panorama de la segunda vuelta, yo diría que es perfectamente acorde a la realidad política de Guatemala. Habrá que ver cuál es el porcentaje final de abstención y voto nulo, pero me temo que en materia social no hay milagros.
Un abrazo,
— Jesús · 4 noviembre 2007, 19:01 · #
El Sr. Alvaro Colom podrá llamarse a si mismo como “de izquierda” y si, puede ser que sea cierto, pero esto valdrá solamente para él, el resto de su partido va desde la derechona mas radical y trasnochada hasta los oportunistas a quienes eso de ideología les suena como un idioma extraño.
La Izquierda en Guatemala “duerme el sueño de los justos”. No termina de salir de sus propios enredos y recuerdos.
Triste, pero cierto.
— Julio Figueroa · 5 noviembre 2007, 22:08 · #