Gente maja · 21 de diciembre de 2016

Es gente maja,
vienen de gastarse la pasta de papá y mamá en restaurantes de moda,
se han puesto ciegos de copas en clubs de moda con el dinero de papá y mamá
o con lo que se ahorran por estar viviendo con papá y mamá
con papá y mamá pagando las facturas.

Para ellos, la libertad no es nada (pero la comodidad es la leche).
Son los niños más viejos que he visto.

Cuando salgan por fin de su agujero
y lleguen a juezas, abogados, periodistas y artistas funcionariales
no habrán vivido ni un minuto de nada parecido a la vida, salvo por el transporte:
dónde he dejado el coche de papá y mamá,
de dónde me saco un taxi a estas horas.


Madrid, diciembre.


— Jesús Gómez Gutiérrez


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