El siglo en que nos vimos · 16/10/2007

Norna, cuyo nombre es lo que parece, moira griega, parca romana, me escribe. Quiere saber si la edición de ese día, la de todos los titulares entre interrogaciones, significaba algo. Respondo lo que puedo responder sin perderme en los caprichos de las coincidencias y de quienes metemos las manos en las coincidencias (para acompañarlas. A veces para pulirlas). Es 15 de agosto, lunes, y hoy jueves 23.

Lecturas de la semana: Orson Scott Card en sus obras completas; me detuve tras Sonata sin acompañamiento y pasé a las apostillas. Visiones y revisiones de la independencia americana, corto y recomendable, editado por la Universidad de Salamanca. Diario portugués, de Mircea Eliade. Relatos de Poul Anderson. Fragmentos de Fernández de Quirós en sus Memoriales de las Indias Australes. Un poco de La Rochefoucauld para colmillos y Rashomon y otros cuentos, de Akutagawa. Eché de menos cierta colección de la Marvel; Barry Smith primero y John Buscema después, de dibujantes.

Historia de la semana: la peor desgracia que Bush ha causado al mundo no es el «a río revuelto, ganancia de pescadores» por mucha sangre que lleve. Es la interrupción del pensamiento político. A derecha, por innecesario; a izquierda, porque de tanto vivir contra Bush se ha desaprovechado el tiempo, se ha desenterrado un cadáver, se ha dejado de pensar. Mal está que la izquierda dude, pero sobre todo que no acierte a explicar lo que sabe. Se puede avanzar sin pies, pero no sin cabeza.

Momento de la semana: científicos de la misión Ulises, proyecto conjunto de la Agencia Espacial Europea y la NASA, confirman que nuestro planeta sigue el ritmo del Sol en un sentido literal. Los sonidos del interior de la estrella provocan que la Tierra vibre y tiemble por simpatía, pero no oímos la canción porque la emite en una horquilla de 100-5.000 microhercios, más de doce octavas por debajo de la capacidad humana. Vuelvo a la fotografía de William Anders desde el Apolo 8 y afirmo que el siglo XX fue, por encima de ninguna otra consideración, el siglo en que nos vimos por primera vez. Si el XXI lo permite, bailaremos y mataremos bárbaros mientras el Sol interpreta la banda sonora de Fantasmas de Marte.

Termino por hoy. Me gustaría saber cuál de las dísir es la Norna del principio: Urd, Verandi, Skuld. Cloto, Láquesis, Átropos. Nona, Décima, Morta. O Mellanie Ballard, teniente de policía.



— Jesús Gómez Gutiérrez

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Comentarios

  1. Creo que mucha gente estaba esperando una bitácora con tus propios textos.
    Felicitaciones, y que Malasaña crezca y se haga fuerte.
    Cariños, Lilian.

    — Lilian Elphick · 16 octubre 2007, 15:59 · #

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