Ah, ¿no? · 25 julio 2010, 15:02

Madrid, 06.35 h. Voces tras una pared. Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

Comentarios [1]


Condicionales · 21 mayo 2010, 02:12

Si tuviera que decir de qué está hecho Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

Comentarios


De las fracturas y divisiones del mundo · 10 mayo 2008, 00:56

De todas las fracturas y divisiones del mundo, hay una que en general me importa un bledo. Y no debería, porque es importante. Pero sus protagonistas y el producto que venden me aburre tanto que mi desprecio se ha convertido, con el paso del tiempo, en defecto de tolerancia hacia los manifiestamente imbéciles.

Busquen el origen que prefieran: la tendencia del sistema informativo (no sólo de los medios; también de la educación, la cultura, la publicidad, etc.) a expulsar la inteligencia o, simplemente, y éste es mi candidato, la tendencia de cualquier sistema a convertirse en club. Que en el caso del periodismo, no puede ser club de pobres sino de niños bien. O de pobres que quieren ser niños bien, caso frecuente. Así que al final se enciende la televisión o la radio, se abren los periódicos, y saltan más pijos que en una fiesta de la prensa del corazón.

No digo esto como queja. Por mí pueden seguir con su ejercicio de buen rollito y pronunciación de la doble ese hasta que todos tengan lo que buscan, un poquito de fama, ciertas dosis de poder, una cagada de pato, tanto da. Lo digo precisamente porque de vez en cuando aparece uno de los otros y recuerda a cualquiera con sangre en las venas que nadie, ni siquiera un periodista, está obligado a ser basura: Maruja Torres, en El País. Lean la entrevista. Ninguno de los especialistas, columnistas, aficionados y militantes en los muchos problemas y causas de Oriente Próximo ha dicho jamás tanto y tan bien ni tanta verdad y con tanta soltura. Un lujo. Que se puede leer en ruta de su objetivo directo, El Líbano, o por vericuetos que dirigen a un sinfín de situaciones.

Hay algo que no cambiará nunca, en ninguna época y con ningún grado de desarrollo: todo hay que repetirlo una y otra vez porque todo se aprende y se desaprende constantemente. Si creen que sólo es cosa generacional, de los nuevos que nacen y los viejos que mueren, descrean. Además de costumbre, el olvido es una ventaja evolutiva de nuestra especie; siempre que tengamos personas dispuestas a enmemoriarnos la cara.

Pero, ¿cuáles son las fracturas y divisiones de las que hablaba al principio? Toca pista: un sistema informativo tan despegado del suelo, por interés o endogamia, que embrutece a la mitad de la población y obliga a la otra mitad a apagar las televisiones, no encender la radio, reírse de la universidad y otros antros de la cultura y no comprar, jamás, un periódico.


PS para ya sabes quién: ¿El futuro? Han pasado unos cuantos añitos desde que oí algo verdaderamente relevante sobre el futuro. Ahora es un clásico, pero sigue tan fresco y tan mal comprendido como el primer día. En muchos sentidos: G.S.T.Q..



Publicado originalmente en el diario La Insignia, de España.
Madrid, 9 de mayo del 2008.

— Jesús Gómez Gutiérrez



Comentarios


  1. La mayor fractura del mundo es la del olvido, que es desventaja por donde se la mire.
    Recordis=volver al corazón. Y nadie vuelve. Nadie va.
    Esta amnesia destructiva es un boomerang. He ahí el futuro.
    Y en cuanto a esos vanidosos, nadie les ha dicho “recuerden que son mortales”.

    Cariños de triste realidad.

    L. · 10 mayo 2008, 16:45 · #

  2. «Todo está dicho, pero como nadie escucha, siempre hay que volver a empezar.»
    (André Guide)

    Un abrazo, Jesús.
    Àngels

    — Àngels · 23 mayo 2008, 23:55 · #

Ayuda Textile

Trastienda · 23 julio 2010, 01:47

«La mañana empieza con el zuuuuum del ventilador, situado a metro y medio de distancia y ligeramente inclinado hacia arriba para que refresque los pies del ocupante de la cama, que por la oscuridad casi completa del dormitorio y la pantalla azul del receptor, sin imágenes, se parece a la tabla de surf espacial que utilizaba en el simulador de la Academia.» Seguir

— Jesús Gómez Gutiérrez

Comentarios