El producto · 23 de abril de 2013

Hoy se celebra el día del mira lo que tengo. Está bastante claro; no se celebra el día de la literatura ni tan siquiera, por lo que viene después de abrir el cajón, el día del resto del proceso creativo o de la totalidad del proceso creativo, porque el Parnaso tiene menos autores que negros, traductores, correctores y editores dedicados a inflar muñecas hinchables a las que llamamos autor. Olvidemos ahora las muñecas hinchables; olvidemos también a los autores que son realmente autores y, por último, olvidemos a los autores masacrados por editores infectos, ejecutivos disfrazados de editores infectos y sistemas fiscales y de distribución que dificultan la existencia de editores dignos de tal nombre. Se pongan como se pongan, hoy se celebra el día de un producto. Y no seré yo quien hable contra el producto. Pero la próxima vez que les dé por ponerse románticos con un producto, hagan el favor de alejarse un poco de los que malvivimos en su cadena de creación y montaje. Más que nada, porque hoy no podremos comprar un libro.
Madrid, abril.
— Jesús Gómez Gutiérrez