Venus jugando · 16 de octubre de 2008

En defensa de mis asociaciones y beneficio de quienes desconozcan o malrecuerden al escritor estadounidense, diré que lo de Fidelman no fue totalmente caprichoso. El personaje, un pintor del Bronx, viaja a Italia para hacer un estudio de Giotto y se mete en un sinfín de problemas; trafica, putanea, intenta esculpir el agujero perfecto y en una de tantas copia, ya hemos llegado, la Venus de Urbino. Creo recordar que me gustó. Leí el relato hace tanto tiempo, en una pradera de la Complutense esperando a P. o frente a las dunas de Doñana discutiendo con H. que dejé de pensar en eso, me pregunté qué tal andaría la sigla rubia, P de Paula (hoy doy nombres) y devolví a la diosa a la página 780, en cuya primera entrada se lee: In way of the joint, es decir.
Ayer, 15 de octubre, dejé el teclado un momento y me puse a hojear las revistas que C., ex atentísima, me regala porque sabe de mis pasiones; en este caso, la fotografía publicitaria. Y fue un descubrimiento. En el tercer o cuarto montón de relojes, camisas, botas, deportivos, más relojes, chaquetas, trajes y colonias que mi presupuesto no puede ni oler aparecía una reproducción de la portada del Playboy de agosto de 1963: Nancy Perry, fotografíada por el legendario Stan Malinowski, quien antes de inmortalizar la moda y sobre todo a las supermodelos de las décadas de 1970 y 1980, estuvo en Penthouse y en la niña bonita de Hugh Hefner. Naturalmente, alcancé las tijeras, recorté la página y la dejé en el atril. Una solución barata, pero cercana a mis ojos.
He pasado media noche con esa fotografía como acompañante. Teclado, mirar, teclado, mirar y de repente me fijo en el pie de la portada. Entre las referencias a Paul Getty y Herbert Gold y el anuncio de que «Shel Silverstein visita un campamento nudista», la sorpresa de Bernard Malamud me ha llevado a investigar qué relato publicó en esa edición. Tenía que ser ése y lo ha sido; Naked Nude, donde Fieldman copia a Tiziano. Estoy por jurar que Venus, vestida esta vez y echada en un coche, agita su pañuelo por mí.
Madrid, 16 de octubre.
— Jesús Gómez Gutiérrez
Redes sociales / El granuja espacial, de Fredric Brown